martes, 27 de septiembre de 2016

Y un día, todo cambia

Hace ya un año, de repente,cambió mi vida.





tristeza

Aún recuerdo ese día de septiembre, cuando se cayó la venda que llevaba en los ojos desde hacía demasiado tiempo. Aún recuerdo el dolor inmenso que me atravesó el cuerpo y se instaló en mi pecho. Al recordarlo aun me estremezco y me invade la tristeza. Y de nuevo vuelvo a llorar.

Es muy duro descubrir que, después de 20 años, no conoces a la persona que convive contigo. Y lo peor no es eso, lo peor es lo que sigue a ese momento de incredulidad. El dolor, la pena, la apatía ante la vida,...la pregunta que me repetía una y mil veces: ¿Por qué?.




Lo que yo creí seguro y firme se desvaneció. Y me hundí. No sabía qué hacer ni hacia donde ir. Me sentía perdida, sin ganas de buscar una salida, sin motivación que me ayudara a levantarme por las mañanas.
Durante meses me limité a estar, sin ser; sin sueños, sin ilusiones...Nada de lo que me decían me hacía sentir mejor ni me sacaba de ese estado de dejadez. 


Momento de cambio



Pero un día toqué fondo y a partir de ese momento empecé a ver la realidad. Empecé a hacer caso de la gente que durante meses había estado a mi lado, apoyándome, y entendí que no estaba sola. Entendí que todos los meses en los que yo estuve mal,sin querer, fui apagando la luz de las personas que más quiero en este mundo: mis hijas. 


Y gracias a ellas, a mi familia (a los que adoro), y sobretodo a mis amigos, salí de ese pozo en el que estaba metida y vi la luz. Mis amigos me salvaron la vida; tener la familia tan lejos es lo que tiene, que tus amigos pasan a ser tu familia adoptiva.

¡Tengo tan buenos amigos! Me siento muy afortunada por tenerles, porque siempre están cuando les necesito. Unos están cerca, los pobres que me han aguantado estos meses, y otros están lejos, pero les siento cerca.



Mis amigos me ayudaron al proceso del cambio, a ver que mi realidad y mi vida había cambiado, pero no era el fin, ¡ni mucho menos!.



Mi nueva vida


Era el inicio de una nueva etapa, el momento de volver a fijarme metas (tan importantes en la vida), el momento de recuperar a la chica que fui y con los años dejé de ser por los demás, el momento de recuperar mis aficiones, de volver a hacer deporte, de volver a cuidar mi cuerpo y mi mente. Era MI MOMENTO.


Porque afrontar los miedos que tenía al cambio, mi hizo más fuerte. Cuantos más miedos afrontaba,más fuerte era y más expandía mi zona de confort. Empecé a priorizar; a hacer cosas para mi y a llenar mi vaso de la felicidad para poder dar felicidad a la gente que me rodea.



Porque en esta vida, lo que tiene que pasar, pasa. Y una vez ha pasado, con el tiempo, te das cuenta que tampoco ha sido para tanto, que podría haber sido mucho peor, que aún tengo que dar gracias porque fuera eso y no otra cosa lo que cambió mi vida. Porque hay tantas cosas bellas y tanta gente estupenda por venir, que no merece la pena estar triste y amargado. Merece la pena vivir el aquí y el ahora. Y disfrutar de lo que nos brinda la vida, y sobretodo, buscar esos momentos de felicidad que nos llenen nuestros días.







8 comentarios:

  1. Excelente Post! La vida es cambio y los cambios son evolución. Ahora a disfrutar la vida como se merece y a ser muy muy feliz :-)

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    1. Muchas gracias Nuria! Un placer coincidir contigo en esta nueva aventura.

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  2. Genial!!! Me gusta ver la nueva tu...ver que aprendes y sigues adelante con fuerza...porqué tu vales mucho. Disfruta de todo lo que no has disfrutado estos años y ponte al día! Un besazo...que aunque en la distancia desde Navidad te tengo muy presente en mi dia a día.te quiero!

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  3. Me encanta lo que has escrito, sobre todo verte feliz, reconozco que se me ha escapado alguna lagrimita ��

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    1. Muchas gracias a ti, por estar siempre,por esos largos cafés y por ayudarme a encontrar el camino. Mil gracias.

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  4. Te prometo que escribí pero no me daría a publicar, pero como lo que dije lo llevo en el corazón te vuelvo a deccir lo mismo. Que como me siento en ese círculo de
    Amigos, aquí nos tienes de forma incondicional. Me encanta este nuevo despertar tuyo y ahí estaremos a tu lado. Mil besos

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    1. Muchas gracias José Luis! Gracias también por estar entre mis amigos.
      Un beso!

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